El centrocampista de 16 años fue titular como mediapunta ante el Birmingham City. Sin tener demasiado protagonismo, mostró personalidad para recibir bajo presión, combinar al primer toque y romper líneas mediante la conducción
Hansi Flick volvió a mirar hacia la cantera para el amistoso contra el Birmingham City. Entre los jóvenes elegidos apareció Ebrima Tunkara, titular con el dorsal 20 y situado como mediapunta, por delante del doble pivote formado por Marc Bernal y Marc Casadó. Una posición exigente para un futbolista de apenas 16 años que continúa acumulando experiencias junto al primer equipo.
Su presencia durante la primera mitad fue discreta, condicionada también por las dificultades del Barça para instalarse en campo contrario y encontrar continuidad con el balón. Tunkara participó poco durante los primeros minutos, pero dejó varias acciones que explican por qué es uno de los nombres que más ilusión despierta dentro de la cantera azulgrana.
El encuentro en St. Andrew’s forma parte de la concentración de pretemporada que el Barça realiza en Inglaterra. Flick convocó a 30 futbolistas, con una presencia considerable de jugadores jóvenes, para trabajar en St George’s Park y disputar el amistoso frente al conjunto de la Championship.

Un inicio con poca participación
Durante los primeros diez minutos, al Barça le costó superar la presión del Birmingham y asentarse en el centro del campo. Esa falta de control redujo la influencia de Tunkara, que recibió pocas veces entre líneas y permaneció desconectado de los atacantes durante varias fases.
Pese al escaso volumen de intervenciones, comenzó el encuentro con precisión. Completó sus tres primeros pases y acertó el primer desplazamiento largo que intentó. En el minuto 15 acumulaba cuatro pases correctos de cinco, un regate completado de dos y dos duelos ganados de cuatro.
Su actuación no estuvo marcada por grandes acciones ofensivas, sino por pequeños detalles. Tunkara trató de ofrecerse a la espalda del centro del campo inglés y jugar con pocos contactos cuando recibía rodeado. A medida que avanzó el encuentro, comenzó a intervenir con mayor naturalidad.
Primer toque y capacidad para romper la presión
Alrededor del minuto 20 dejó algunas de sus mejores acciones asociativas. El joven centrocampista encontró soluciones al primer toque para dar continuidad a las posesiones y ayudar al Barça a superar la primera línea de presión rival.
Cinco minutos después protagonizó una buena recuperación tras acompañar la presión en el centro del campo. No fue una actuación especialmente llamativa en defensa, pero esa acción mostró atención para reaccionar después de la pérdida y voluntad para participar en el trabajo colectivo.
El Birmingham se adelantó en el minuto 31. August Priske ganó la posición dentro del área tras una pelota colgada y remató para colocar el 1-0. La respuesta de Tunkara llegó poco después mediante una conducción vertical: recibió en una zona comprometida, protegió el balón y superó varias líneas de presión antes de dar continuidad al ataque azulgrana.
Fue probablemente la acción que mejor definió su primera mitad. Tunkara no apareció demasiado, pero cuando encontró espacio mostró potencia en la conducción y capacidad para progresar con el balón controlado.
El Barça consiguió igualar antes del descanso. En el minuto 39, Hamza Abdelkarim convirtió un penalti y estableció el 1-1 con el que se alcanzó el intermedio.
Una actuación discreta dentro de un Barça de menos a más
Tunkara terminó la primera parte con 22 contactos con el balón y ocho pases completados de doce, un 67% de acierto. También acertó sus dos desplazamientos largos, completó dos de los tres regates que intentó y envió dos pases hacia el último tercio.
En los duelos ganó tres de siete, recibió una falta y recuperó dos balones. Unas cifras que reflejan una actuación con poca incidencia estadística, pero con algunos momentos interesantes cuando pudo recibir de cara o arrancar mediante la conducción.
El Barça también fue creciendo con el paso de los minutos. El conjunto de Flick comenzó con problemas para imponer su ritmo ante un Birmingham más intenso, pero terminó la primera mitad con mayor presencia en campo contrario y mejores conexiones en las zonas interiores.
Dentro de ese contexto, Tunkara no fue uno de los grandes protagonistas, pero tampoco desentonó. Actuó en una posición compleja, rodeado de futbolistas con mayor experiencia y ante un rival que exigió físicamente desde el inicio.
Una prueba de gran exigencia con solo 16 años
La importancia de su actuación no reside únicamente en los números. Tunkara nació el 10 de marzo de 2010 y está participando en la pretemporada del primer equipo con solo 16 años. Ante el Birmingham recibió la oportunidad de comenzar como titular y ocupar una zona de mucha responsabilidad dentro del sistema de Flick.
El centrocampista ya había dejado su nombre en el primer amistoso de la preparación, en el que marcó uno de los goles de la victoria por 4-1 frente al CE Europa. Su rendimiento en aquel encuentro y su trabajo durante las primeras semanas le permitieron entrar en la convocatoria para la concentración en Inglaterra.
Todavía debe ganar continuidad, intervenir más cerca del área y mejorar su capacidad para mantenerse conectado cuando el equipo tiene dificultades para progresar. Pero sería injusto exigirle el impacto de un futbolista consolidado. Su presencia ante un rival profesional ya representa una muestra de la confianza que genera su evolución.
Los primeros 45 minutos de Tunkara en Birmingham no dejaron una exhibición, pero sí varios indicios: personalidad para pedir el balón, agilidad para combinar bajo presión y potencia para romper líneas. Destellos todavía aislados de un jugador en plena formación, pero con un potencial que invita al Barça a seguir acompañando su crecimiento.
Sustituido al descanso
Tunkara fue sustituido al descanso tras disputar los primeros 45 minutos como mediapunta. El relevo entró dentro del reparto de minutos previsto por Flick en esta fase de la preparación. El joven centrocampista podría volver a tener oportunidades el 8 de agosto, cuando el Barça dispute en Udine la Friuli Venezia Giulia Cup, un triangular ante el Nottingham Forest y el Udinese con partidos de 45 minutos. La última cita antes del inicio oficial será el Trofeo Joan Gamper, programado para el 19 de agosto.
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