El extremo del Barça recorta terreno a Harry Kane en las últimas horas tras las predicciones que ponían al inglés como principal favorito.
El Balón de Oro ya ha cerrado sus urnas. Los cien periodistas que forman el jurado internacional han emitido sus votos y el próximo 26 de octubre se conocerá en Londres quién sucede a Ousmane Dembélé como ganador del galardón. Lo que no ha terminado es el debate. Y, en las últimas horas, la carrera ha dado un giro que afecta directamente a Lamine Yamal.
Durante buena parte de las últimas semanas, Harry Kane había aparecido como uno de los nombres mejor posicionados. El delantero del Bayern de Múnich cerró una temporada extraordinaria en el apartado individual, con 73 goles, y había conseguido colocar su candidatura por delante de buena parte de sus rivales. Sin embargo, el escenario ha cambiado en el tramo final y Lamine ha experimentado una remontada en las predicciones y cuotas que ha vuelto a abrir completamente la conversación.

Un Mundial que pesa
La principal baza del azulgrana está en un año en el que los títulos colectivos han adquirido un peso enorme. Lamine, pese a no ofrecer su mejor nivel, fue una de las figuras de una España que conquistó el Mundial y posteriormente comenzó el nuevo ciclo internacional con una remontada ante Inglaterra en Wembley. El extremo volvió a dejar su sello en un partido que permitió a la selección empezar la Liga de Naciones con una victoria de prestigio.
El propio futbolista ya ha defendido públicamente sus opciones. En una entrevista con L’Équipe, Lamine explicó que, para él, el Balón de Oro debería reconocer «al futbolista diferente», al jugador capaz de generar esa sensación que lleva al aficionado a querer ver un partido. Una definición que conecta directamente con el tipo de fútbol que ha convertido al barcelonista en uno de los grandes nombres de la temporada.
Cierre de las votaciones del Balón de Oro: ¿Quiénes son favoritos?
Pero la candidatura no se reduce a sensaciones. Lamine cuenta también con una temporada de títulos y protagonismo tanto con el Barça como con España, mientras que otros aspirantes como Kylian Mbappé, Rodri o Fabián Ruiz presentan argumentos colectivos e individuales propios. La igualdad ha marcado una edición especialmente abierta.
La remontada llega con las urnas cerradas
El detalle más curioso es que este cambio de tendencia se produce cuando ya no hay margen para modificar los votos. Las predicciones y las cuotas pueden mostrar cómo ha evolucionado la percepción alrededor del premio, pero no alterarán un resultado que ya está decidido. Lamine, por tanto, tendrá que esperar. El 26 de octubre, en Londres, el Balón de Oro dejará de ser una discusión para convertirse en un nombre. Seguramente el más reñido que se recuerda en mucho tiempo.

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