El Paris FC golpeó primero y obligó a reaccionar a las de Pere Romeu, pero el Barça fue creciendo hasta darle la vuelta antes del descanso. Graham dirigió la remontada, Pajor firmó un doblete y Kerolin estrenó su cuenta europea como azulgrana
El Barça empezó la defensa de la Champions recibiendo un aviso. Después de una temporada pasada cerrada levantando el título en Oslo, Europa regresó al Johan Cruyff con un Paris FC dispuesto a recordar desde el primer minuto que aquí nadie regala nada.
El equipo de Pere Romeu había salido bien colocado, intentando instalarse en campo contrario, pero las francesas fueron mucho más dañinas en sus primeras transiciones. Antes incluso del gol llegó el primer susto de la noche: Clàudia Pina necesitó asistencia médica en los primeros minutos y abandonó momentáneamente el terreno de juego caminando con dificultades. Pudo regresar poco después.
Casi a continuación, Évelyne Viens castigó al Barça. Mariam Toloba encontró a la canadiense y el Paris hizo el 0-1 en su primera llegada seria. Las visitantes todavía dispusieron de otra buena situación poco después. Habían necesitado muy poco para poner incómodo al campeón.
El Barça necesitó unos minutos para ser el Barça
El gol no cambió el planteamiento azulgrana. El Barça siguió intentando jugar en campo rival y poco a poco empezó a encontrar grietas. Llegó una primera aproximación clara y después Esmee Brugts rozó el empate con un disparo que salió pegado al palo.
Ya no era el Paris quien decidía dónde se jugaba.
Kerolin terminó encontrando el 1-1 tras una acción de Clàudia Pina. Primer gol de la brasileña con el Barça en la Women’s Champions League y uno de esos tantos que pueden servir para quitarse peso de encima. La reacción azulgrana ya estaba en marcha.
El Barça todavía reclamó con insistencia un posible penal que la árbitra decidió no señalar, pero no necesitó demasiado tiempo para completar la remontada. En un córner lanzado por Caroline Graham Hansen, Clara Serrajordi apareció en el segundo palo y remató con el interior, ajustando la pelota junto al poste.
Era el 2-1 y también el inicio del tramo que terminó rompiendo el partido.
El Paris siguió buscando sus oportunidades cuando encontraba espacio para correr, pero cada pérdida de control empezaba a costarle demasiado. El Barça no estaba firmando una actuación perfecta, pero su superioridad empezaba a aparecer prácticamente en cada llegada.

Graham y Pajor ponen tierra de por medio
Graham fue tomando el partido hasta hacerlo suyo. La noruega avanzó líneas y conectó con Ewa Pajor, que atacó el área y resolvió de primeras para hacer el tercero. La máxima goleadora de la pasada temporada volvía a marcar en Europa y ponía la primera piedra de su camino particular hacia Varsovia, la ciudad que acogerá la final y su casa.
La conexión funcionó también al revés poco después.
Pajor asistió y Graham recibió con espacio lejos del área. La noruega levantó la cabeza y soltó un disparo desde tres cuartos que terminó pegado al palo izquierdo de Chavas. Un golazo para cerrar una primera mitad en la que había participado directamente en tres goles: dos asistencias y un tanto. FotMob registraba al descanso un 64% de posesión azulgrana, 13 disparos por seis del Paris y, sobre todo, diez remates a portería del Barça por solo uno de las francesas.
El 4-1 quizá exageraba algo la diferencia de los primeros minutos, pero no la del conjunto de la primera mitad. El Barça había sido muy superior sin necesidad de jugar perfecto.
Menos fútbol después del descanso
La segunda parte tuvo bastante menos historia. Con tres goles de margen, el Barça redujo revoluciones y el partido entró en una fase más plana, con pocas intervenciones en las áreas y las sustituciones rompiendo el ritmo.
Pere Romeu empezó a mover el banquillo. Marta Torrejón sustituyó a Clara Serrajordi, mientras Lúa Arufe y Carolina Ferrera entraron por Kerolin y Pina. Los movimientos obligaron también a reajustar posiciones y Patri Guijarro terminó ocupando el eje de la defensa.
Cuando el encuentro parecía condenado a consumirse sin demasiadas novedades, el Barça volvió a acelerar una jugada. Una combinación colectiva limpia terminó dentro del área y Pajor remató desde muy cerca para firmar su doblete y colocar el 5-1. Segundo gol de la noche para la polaca y otro recordatorio de lo poco que necesita dentro del área para hacer daño.
El Paris respondió casi inmediatamente. Una buena salida al contraataque encontró a Clara Matéo, que aprovechó el espacio para superar a Cata Coll y reducir diferencias con el 5-2. Las francesas habían encontrado así dos goles siguiendo un patrón parecido: atacar rápido cuando el Barça dejaba metros a su espalda.
Cabetas también tiene su noche
Con el partido ya encarrilado, la última parte de la noche sirvió también para mirar al futuro. Laia Cabetas entró en lugar de Esmee Brugts y debutó con el primer equipo, otro nombre joven que Pere Romeu pudo incorporar a una noche europea ya resuelta.
El Barça no necesitó su mejor versión para marcar cinco. Recibió primero, sufrió algún susto y concedió dos goles, pero cuando encontró ritmo y juntó a Graham, Pajor, Pina, Kerolin y compañía alrededor del área, la diferencia apareció sola.
La Champions vuelve a exigir desde septiembre. Y el Barça ha empezado recordando que incluso cuando no lo borda, sigue teniendo gol de sobra para hacer daño en Europa.

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