El 7-0 en el Camp Nou vuelve a evidenciar la enorme distancia entre ambos equipos y genera críticas hacia el proyecto blanco
El Real Madrid salió del Spotify Camp Nou con una nueva goleada ante el Barça y con muchas dudas sobre el proyecto construido durante el verano. El 7-0 volvió a demostrar la superioridad azulgrana en un Clásico que quedó prácticamente sentenciado en la primera parte. Pese a los nueve fichajes realizados por el conjunto blanco para intentar reducir distancias, el equipo de Pau Quesada volvió a quedar muy lejos de competir de tú a tú con las azulgranas. La derrota reabre así el debate sobre el crecimiento del conjunto madrileño.

Una distancia que no desaparece
El resultado vuelve a poner de manifiesto la enorme diferencia existente entre ambos clubes en los Clásicos. Desde la creación del equipo femenino del Real Madrid, ambos conjuntos se han enfrentado en 28 ocasiones, con 27 victorias para el conjunto azulgrana y únicamente una para las blancas. El balance goleador también refleja la superioridad azulgrana, con 114 tantos a favor y 13 en contra. Además, en los últimos siete enfrentamientos entre ambos equipos, las de Pere Romeu han conseguido pleno de victorias y un contundente 32-2 en el balance de goles.
Críticas al proyecto blanco
La derrota también ha provocado críticas hacia la planificación del Real Madrid durante el pasado verano. El conjunto blanco incorporó a nueve jugadoras, entre ellas Lineth Beerensteyn, Felicia Schröder, Elisa Senß, Andreia Jacinto y Arianna Caruso, con el objetivo de acercarse al Barça. Sin embargo, ninguna de las nuevas incorporaciones pudo cambiar el guion de un partido dominado por las azulgranas desde el inicio. La goleada alimenta la sensación de que, pese a la inversión realizada, el Real Madrid todavía necesita dar un importante paso adelante para competir por los títulos.
La polémica arbitral
Más allá del resultado, una de las acciones que generó discusión fue un posible penalti sobre Sydney Schertenleib durante la primera parte. Tras revisar la jugada en el monitor, la colegiada murciana Planes Terol decidió no señalar la pena máxima. La decisión provocó indignación en el banquillo madridista y abrió otro foco de debate durante el encuentro. Con el 7-0 ya en el marcador, las de Pau Quesada deberán aprovechar ahora el parón de selecciones para reaccionar. Sus próximos compromisos en casa, ante el Espanyol y la UD Tenerife, servirán para intentar recuperar sensaciones.

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