El extremo inglés ha dejado dos grandes actuaciones en sus primeros partidos como azulgrana y ya comienza a ganarse el cariño de la afición.
Anthony Gordon ha caído de pie en el FC Barcelona, tanto dentro del vestuario como entre la afición, y así lo ha demostrado en sus dos primeros partidos como azulgrana, donde ha tenido un impacto inmediato en el equipo y ha dejado sus primeras muestras de lo que puede aportar sobre el terreno de juego.
Gordon ha llegado este verano al Barça procedente del Newcastle a cambio de 70 millones de euros fijos más 10 en variables, una fuerte inversión que inicialmente generó dudas entre algunos aficionados culés. Sin embargo, dos asistencias en su debut contra el Elche y una destacada actuación frente al Athletic Club, donde se llevó una gran ovación del Camp Nou, le han servido para ganarse rápidamente a la afición.
Un debut soñado
El británico disputó sus primeros minutos con la camiseta azulgrana en la primera jornada de Liga frente al Elche en el Martínez Valero. Gordon, que comenzó el partido desde el banquillo, ingresó al terreno de juego en el minuto 65 sustituyendo a Lamine Yamal, y apenas necesitó seis minutos para completar un doblete de asistencias.
La primera llegó en su primer toque de balón, con un gran pase filtrado hacia Raphinha, que definió con un disparo raso al primer palo, mientras que la segunda se produjo tras una larga conducción desde el centro del campo en la que terminó regalándole el balón a Fermín, que solo tuvo que empujarlo a placer para marcar.
Tras el partido, el extremo inglés se mostró muy satisfecho con su debut y con su adaptación al equipo: «Me siento muy bien desde que llegué. Los chicos me han hecho sentir como en casa. La ciudad es increíble. La gente es muy amigable. Y creo que iré mejorando cuanto más tiempo esté aquí».
También destacó la responsabilidad que supone representar al conjunto culé: «Cada vez que me pongo esta camiseta, recuerdo que el club ha hecho un gran esfuerzo por mí y estoy obligado a dejarme la piel».

Conexión con la afición
En el estreno liguero del Barça en casa ante el Athletic Club del pasado jueves, Gordon fue titular y disputó 80 minutos, antes de ser sustituido por Karim Adeyemi. El nuevo «17» culé partió desde la banda izquierda y realizó un gran partido, registrando 37 toques de balón, 19 de 22 pases completados, dos remates, 3/3 en regates y 6 de 10 duelos defensivos ganados.
Más allá de los números, su actuación dejó claro que encaja a la perfección con lo que busca Hansi Flick con los extremos: velocidad, presión, intensidad, verticalidad y sacrificio defensivo. El técnico alemán puso en valor en rueda de prensa lo que puede aportar al equipo: «Su velocidad e intensidad son muy buenas para nosotros. Esto es exactamente lo que queremos de él». Además, incidió en su margen de mejora: «Llegó hace apenas dos semanas y media, tiene potencial para subir de nivel y lo necesitamos a ese nivel».
El momento más especial llegó cuando Gordon se acercó a beber agua a la portería que se encuentra frente a la grada de animación, que reaccionó coreando su nombre. El inglés respondió con aplausos y provocó una ovación todavía mayor, que terminó por encender al Camp Nou cuando comenzó a señalarse el escudo, un gesto que desató la locura de la grada.


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