Tras la convincente victoria en el primer partido en Murcia, el Barça afronta con una oportunidad de oro para cerrar la serie y avanzar a las semifinales de la Liga ACB
Cómo cambia la vida en apenas unas horas. El domingo a la noche el Palau Blaugrana despedía a sus jugadores entre montones de pañuelos blancos y mañana, tan solo cuatro días después, y con una victoria en Murcia bajo el brazo, los aficionados culés volverán a recibir al equipo de Xavi Pascual con la posibilidad de sellar el pase a las semifinales de la Liga ACB.
De la victoria de ayer contra UCAM Murcia se pueden sacar muchas conclusiones, pero Pascual pide ser prudente y entender que cada partido es un mundo. El técnico de Gavà declaró tras la victoria en Murcia que «hemos hecho un partido muy completo, pero volverá a ser difícil ganar el jueves» y añadió: «No pasas de un encuentro tan malo a otro bueno si no estás en buen momento y frente al UCAM mejoramos en todo».

Las claves de la victoria del Barça
El primer punto de inflexión estuvo en la intensidad defensiva. El Barça recuperó una versión mucho más agresiva atrás, cerrando mejor el rebote y dificultando la circulación ofensiva de un UCAM Murcia que durante gran parte de la temporada se ha caracterizado por castigar cualquier desconexión rival. Los azulgranas consiguieron reducir el impacto de los referentes murcianos y, a partir de ahí, encontraron situaciones de transición que les permitieron jugar con mayor confianza y ritmo.
También fue determinante la aportación colectiva. Más allá de las actuaciones individuales (con un gran Darío Brizuela), el conjunto de Xavi Pascual mostró una imagen coral, con varios jugadores sumando en ambos lados de la pista y compartiendo responsabilidades ofensivas. Esa versión sólida y equilibrada es precisamente la que necesita el Barça para competir por el título, aunque en el vestuario son conscientes de que nada está decidido.

El segundo encuentro se presenta como una prueba de madurez para los azulgranas. Una nueva victoria les permitiría cerrar la eliminatoria y evitar un tercer partido en territorio murciano, pero cualquier exceso de confianza podría resultar fatal. El equipo dirigido por Sito Alonso ha construido su éxito sobre la solidez defensiva, la disciplina táctica y la capacidad para competir hasta el último minuto, virtudes que ya quedaron reflejadas en los ajustados triunfos logrados ante el Barça durante la fase regular.
El Palau Blaugrana volverá a dictar sentencia. Apenas unos días después de la bronca y los pañuelos blancos, la afición culé tiene la oportunidad de convertirse en el impulso definitivo hacia las semifinales. El escenario ha cambiado por completo en cuestión de horas, pero el mensaje de Pascual sigue siendo el mismo: mantener los pies en el suelo y entender que, en unos playoffs, cada partido empieza de cero.
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