Tras reunirse con Joan Laporta, el técnico de Gavà sigue firme en su decisión de abandonar el Barça y poner rumbo a Dubái.
Cuando una decisión es verdaderamente firme, pocas circunstancias pueden hacer que cambie. Y la de Xavi Pascual de dejar el banquillo del Palau Blaugrana este verano parece más clara que nunca. Tras las declaraciones sobre su futuro, las informaciones que apuntan a su marcha a Dubái Basketball y la turbulenta temporada del club, el entrenador de Gavà no tiene pensado cambiar de postura. Ese es el mensaje principal que deja la reunión de esta mañana entre el aún técnico culé y el presidente Joan Laporta, que a falta de un milagro ha visto imposible convencer a Pascual para que siga en el Barça.
Según informa Ernest Macià en Catalunya Ràdio, sí que se ha tomado una decisión respecto a Juan Carlos Navarro. El actual director general de la sección tendría los días contados y no cumpliría el año más de contrato que le resta. No es el primer movimiento en la cúpula del club, que ya sacó de la directiva a Josep Cubells (era el máximo responsable) para reubicarle en otro puesto institucional. El despido de ‘La Bomba’ no tendría nada que ver con la continuidad o no de Xavi Pascual, a quien el club, pese a mantener la esperanza de un milagroso cambio de opinión, sigue buscando un sustituto de garantías.

Tras las informaciones que situaban a Ibon Navarro, actual entrenador de Unicaja, en el banquillo culé (y que negó el club en un comunicado), han salido más nombres a la palestra. Uno de ellos fue Spanoulis, pero el más reciente, y de más impacto hasta el momento, ha sido el del legendario Zeljko Obradovic. El técnico serbio, que recientemente abandonó el Partizan de Belgrado, vería con buenos ojos volver a los banquillos si encuentra apasionante el proyecto. «En junio hablaré conmigo mismo. Si me decido a hacerlo, significará que he encontrado la motivación. La motivación es lo que nos impulsa a todos, independientemente de la profesión«, comentó acerca de una vuelta a los banquillos europeos.
Obradovic cuenta con décadas de experiencia que le avalarían para su aterrizaje en Barcelona. Además, tras su estadía en los años 90 en el Joventut de Badalona y el Real Madrid, conoce el baloncesto español. Sin embargo, esta vez tendría un reto mayúsculo: levantar a un Barça a la deriva que espera encontrarse a sí mismo tras años sin reconocerse.

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