El central fue el jugador con más participaciones y sostuvo la defensa ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou
Con la marcha de Iñigo Martínez a Arabia, Pau perdió la pareja experimentada que tan bien le complementaba. Un diestro y un zurdo que se entendían de maravilla, soportando la línea tan adelantada que presenta el Barça de Flick. Tras unos meses complicados, siendo desplazado al perfil zurdo, Flick lo ha vuelto a poner en su lugar y, ahora sí, ha recuperado su mejor nivel.
El joven canterano de L’Estanyol siempre ha destacado por su salida de balón, pero ayer fue imperial también en todo lo demás. No es habitual ver a un central de 19 años rendir a este nivel en la élite europea. Mucho menos que lo haga siendo titular indiscutible durante dos temporadas y media en el FC Barcelona. Pero Pau Cubarsí no vive de lo excepcional: lo ha convertido en rutina.

Semifinales de la Copa del Rey
Ante el Atlético de Madrid lo volvió a demostrar: fue el jugador con más participaciones del partido. Un dato que no es menor. Significa que el equipo sale desde él, que la presión rival se activa sobre su figura y que, aun así, el Barça insiste en darle la responsabilidad.
Una eliminatoria en la que ha sido uno de los nombres propios. En la ida le anularon un gol por “fuera de juego” y, en la vuelta, ayer en el Camp Nou, sostuvo a toda la defensa con acciones impecables que le dieron al Barça seguridad desde atrás.
Cubarsí necesitaba un partido así. Fue el líder de la defensa, enfrentándose a Julián Álvarez y a Sorloth cuando entró, y dejando una acción defensiva ante Álex Baena digna de los mejores centrales del mundo.

Vuelta a su lugar
El partido de ayer no fue un pico puntual de rendimiento. Lleva tiempo recuperando sensaciones y siendo la guía defensiva del equipo. Desde que Flick lo ha vuelto a colocar en el perfil derecho, con Eric Garcia o con Gerard Martín como compañeros, el Barça en conjunto se ha reencontrado.
Si a eso le sumas a Eric y a Gerard, el Barça tiene asegurado el eje defensivo a medio y largo plazo: juventud, sentimiento, comprensión del juego, buena salida de balón y adaptación total a la idea de Flick.

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