Mientras Julián Álvarez fue pitado en el Metropolitano, ambos demostraron que están listos para ocupar su lugar.
El Barça no se relaja y Flick tampoco. Pese a que al técnico germano le gustaría contar con un ariete, tras las salidas de Ferran Torres y Lewandowski, puede estar tranquilo con Raphinha, Fermín y el hambre de su equipo. Y si hay alguien que dude, no tiene cabida. Así se lo hizo saber a Balde, al que le invitó a competir con Cancelo por el puesto.
Lo que pocos vieron venir fue que, sin el luso, el míster es capaz de encontrar soluciones donde siempre; en La Masía. Y no fue con el lógico Gerard Martín, sino que Hansi premió la gran pretemporada de Xavi Espart, dándole la primera titularidad de LaLiga. Aunque no como comodín en el centro del campo, ni de lateral derecho. Nada más y nada menos que a pierna cambiada. Toda una declaración de intenciones, que facilitó la continuidad de Gerard Martín de central, junto a Christensen y mandó a Eric García a la derecha. Sin Koundé, el todocampista de Martorell, ha asumido encantado el rol de guardaespaldas de Lamine Yamal.
A cara descubierta
Lo que podría tomarse como un sistema defensivo, otorgaba mayor salida de balón desde atrás. Gracias a las internadas de Xavi Espart, dejando el carril a Adeyemi. Sumándose a la medular y creando superioridad por dentro con Gavi, Bernal y Fermín. Rompiendo la presión alta y la mentalidad agresiva que implantó Eder Sarabia y ha recogido Anselmi en el Elche. A lomos de Fer Niño, Tete Morente, Germán Valera e incluso la profundidad de Sangare. Al FC Barcelona le costó asimilar la altura del 5-4-1 local. Las anticipaciones de Chust o Affengruber, la movilidad de Redondo…
Aunque la amenaza de Lamine Yamal y Adeyemi a la espalda ilicitana era muy tentadora para Bernal y los envíos directos. Aún así, hasta Dituro arriesgaba con la posesión, frente a un Raphinha que no negociaba esfuerzos, encimando y tirando desmarques. Los primeros minutos de correcalles atropellaron en ritmo a un Gavi todavía sin suficiente rodaje. Espoleando a un Elche tan osado como iluso, que lo pagó gracias al robo de Xavi Espart sobre Sangare. Fermín olió la sangre y Raphinha mató con clase. Celebrándolo a lo Spiderman, acordándose de su hijo; y la afición, de otra araña.
Cara y cruz
El Barça tiró de madurez, aguantando la posesión y siendo compacto sin balón para evitar el arreón rival. El capitán se exprimía el primero, Gerard Martín corregía y Bernal vigilaba la sala de máquinas. Todo perfectamente controlado, salvo en las dichosas transiciones. El ímpetu local empujó en busca del empate y Fermín dio un paso atrás para achicar. Adeyemi se solidarizaba para tapar la insistencia de Sangare y Eric García le ganaba la partida a Germán Valera. Sólo la pausa de hidratación sirvió de tregua al frenesí. La escuadra anfitriona perdonaba cara a puerta y Gonzalo Villar crecía en los peores momentos culés.
Ya no era todo de color de rosa, solo el pelo de un Gavi que volvió a preocupar con su maltrecha rodilla. Precipitando la entrada de Pedri antes de tiempo. El descanso parecía la mejor solución, pero el ambidiestro Adeyemi culminó una triangulación fantástica del tridente zurdo. Enfilando plácidamente el túnel de vestuarios.
Retoques decisivos
Sin Gavi, Bernal se quedó solo de pivote para que Pedri y Fermín volaran de interiores. El de Berga barría todo a su paso y tuvo más espacio para recibir entre líneas. A la vez que sus escuderos podían avanzar para presionar más cerca de Raphinha. El carioca no aprovechó la trivela de Lamine Yamal, pero la solidez del entendimiento entre el centrocampista canario y Bernal mantenía la calma azulgrana. Además, la sombra de Gerard Martín opacó por completo al frustrado Fer Niño. Tanto o más que el desacertado Lamine Yamal. La marcha ramplona forzó a Anselmi a mover ficha con una triple sustitución, a la vez que Flick llamaba a Olmo y Gordon. El monopolio del cuero blaugrana no satisfizo lo suficiente al técnico culé y cambió a los dos extremos para agitar la contienda.

El fichaje inglés, en lugar de Adeyemi, Raphinha donde el de Rocafonda y Olmo de falso nueve. El dinamismo del egarense fue un oasis para el ex del Newcastle y también para Fermín. Permutando su posición, indetectable para su marcador y sembrando el caos para sentenciar el encuentro. Así, el debutante británico se estrenó con una magnífica asistencia a un Raphinha rematador. Olmo fue por fuera y Gordon por dentro para filtrar al carioca. Conexión inmediata y éxito de Flick desde el banquillo en solo tres minutos sobre el césped. El palo de Buonanotte y la salvada de Joan García pusieron sobre aviso. Por ello, Olmo también se intercambió con Fermín para que éste llegara desde atrás y liberarlo del trabajo defensivo.
Cinco a falta de nueve
Pedri se percató y bajó a la base junto a Bernal. De ahí nació el cuarto. Un giro magistral del tinerfeño para encontrar a Gordon al espacio y que éste brindara otro tanto en menos de cinco minutos. El extremo lució su velocidad y generosidad para que el onubense solo tuviera que empujarla a puerta vacía.
Al Elche solo le quedaba seguir por vergüenza torera y ni el agua le sirvió para pasar el mal trago. Fermín se instaló definitivamente como delantero, Xavi Espart ganó profundidad y, de ese modo, el canterano asistió para el 0-5 y el segundo doblete de la noche. Firmados por dos futbolistas que, a pesar de Hamza, presentaron su candidatura al nueve. Ese puesto soñado por un Julián Álvarez, cada vez más lejos y, por fortuna, olvidado para Flick.
Tanto le gustó Xavi Espart en la izquierda, que Cancelo se ubicó de extremo en la derecha, por delante de Koundé. Es tan amplio el repertorio táctico, que Eric García terminó de pivote…y, por si fuera poco, el jueves el Camp Nou espera a Rodri.

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