Tras una semana negra, el Barça recibe al Alavés con la obligación de recuperar sensaciones y muchas dudas todavía por resolver en defensa.
El Barça necesita pasar página. Después de perder ante el Paris Saint-Germain en Champions y caer en el Clásico contra el Real Madrid, el conjunto de Hansi Flick vuelve al Spotify Camp Nou con la obligación de reaccionar. El liderato liguero sigue en sus manos, pero las últimas derrotas han destapado las primeras grietas de un equipo que había arrancado la temporada con once victorias consecutivas. Ante el Alavés, más que los tres puntos, estará en juego recuperar la confianza antes de afrontar un nuevo compromiso europeo.
Un líder obligado a corregirse
Los tropiezos ante PSG y Madrid han dejado una conclusión clara: la propuesta de Flick continúa ofreciendo un enorme potencial ofensivo, pero también expone al equipo cuando la presión no funciona. La defensa adelantada, las pérdidas en zonas comprometidas y los espacios a la espalda se han convertido en problemas recurrentes frente a rivales capaces de castigar cada desajuste.

El técnico alemán tendrá que encontrar soluciones sin renunciar a la identidad que ha llevado al Barça a marcar 40 goles en las primeras diez jornadas ligueras. La vuelta de Frenkie de Jong a la dinámica del equipo supone una buena noticia para el centro del campo, mientras que la disponibilidad de Raphinha y el reparto de minutos también serán aspectos a vigilar en una semana con el Aston Villa en el horizonte.
Una defensa en cuadro
La principal preocupación está atrás. Xavi Espart se suma a una enfermería que ya incluía a Eric García, Andreas Christensen y Jules Koundé. El francés tampoco estará disponible ante el Alavés, de modo que Flick afronta el encuentro con apenas cuatro defensas del primer equipo disponibles: João Cancelo, Pau Cubarsí, Gerard Martín y Alejandro Balde.
La situación obligará a reconstruir una línea defensiva que ha sufrido constantes modificaciones durante el curso. Cubarsí deberá asumir de nuevo responsabilidades en el eje, mientras Cancelo y Balde podrían tener una oportunidad para asentarse en los laterales. La falta de alternativas experimentadas convierte cualquier contratiempo en un problema añadido y refuerza la necesidad de proteger mejor al equipo desde el centro del campo.
Un Alavés que quiere aprovechar las dudas
El conjunto de Quique Sánchez Flores llega a Barcelona en un momento delicado. Después de un inicio prometedor, acumula seis jornadas sin ganar y solo ha sumado dos puntos de los últimos dieciocho. Sin embargo, el empate agónico ante el Málaga le permitió rescatar algo de confianza antes de visitar al líder. El Alavés buscará cerrar espacios y aprovechar cualquier pérdida azulgrana para correr. Con Lucas Boyé como referencia ofensiva, los visitantes intentarán convertir las dudas defensivas del Barça en su mejor argumento.

Para Flick, el objetivo es doble: recuperar la senda de la victoria y demostrar que el equipo puede corregir sus errores incluso con una defensa de circunstancias. El Barça necesita volver a ganar, pero sobre todo volver a reconocerse.

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