El Barça forzó la prórroga con un triple de Robinson tras llegar a perder por 14 puntos, pero el campeón resiste la remontada (100-105)
El conjunto de Alexander Sekulic firmó una actuación de carácter y orgullo ante uno de los rivales más exigentes de Europa. Pese a las dificultades y a los momentos en los que el encuentro parecía escaparse, los azulgranas demostraron su capacidad de reacción, apoyados en una defensa cada vez más intensa y en el empuje de su afición. Una derrota que deja un sabor amargo, pero que también refleja la lucha de un Barça que nunca bajó los brazos.
Intercambio de golpes
El Palau presentaba la mejor entrada de la temporada para recibir al vigente campeón en un primer cuarto de mucho ritmo e intercambio constante de canastas. El Barça salió muy agresivo, especialmente en el rebote y con un gran acierto desde el triple, anotando seis triples en los primeros diez minutos. El buen movimiento de balón permitió a los azulgranas cerrar el primer cuarto por delante (30-26).
Sin embargo, Olympiacos subió una marcha en el segundo cuarto y castigó la caída de acierto azulgrana con un parcial de 4-15 que obligó a Sekulic a detener el partido. La reacción culé, impulsada por los triples y el ambiente del Palau, no fue suficiente para frenar a un conjunto griego paciente y sólido en ataque, que se marchó al descanso con una ventaja de diez puntos (47-57). Miller-McIntyre (12 puntos) y Vezenkov (16 puntos) lideraron el ataque griego, mientras que Brizuela fue el más destacado del Barça con 11 puntos en esta primera mitad.
Remontada azulgrana
Buena salida del Barça tras el descanso, con una gran mejora defensiva y en la transición ofensiva que provocó errores en el ataque griego. Sin embargo, los azulgranas se atascaron en ataque y Olympiacos aprovechó su experiencia para volver a ampliar la ventaja hasta el 60-74, después de que el Barça llegara a ponerse a solo dos puntos (60-62). Los griegos cerraron el tercer cuarto con un +11 en el marcador (66-77).
Un final de infarto
El Barça salió decidido a remontar en el último cuarto, impulsado por un Palau entregado que llevó al equipo a reducir la desventaja hasta los siete puntos (77-84). La defensa azulgrana fue clave para mantener viva la esperanza y los de Alexander Sekulic llegaron a colocarse a solo tres puntos en los minutos finales.
Una falta polémica y una técnica al banquillo culé permitieron a Olympiacos recuperar distancia, pero el Barça no se rindió. Cuando el partido parecía escapar, Robinson apareció con un triple decisivo para poner el 92-92 y forzar la prórroga, desatando la locura en el Palau y culminando una espectacular reacción azulgrana.

Olympiacos golpea en la prórroga
El Barça no logró mantener el impulso de la remontada y Olympiacos aprovechó los errores azulgranas para tomar el control del tiempo extra. El acierto de Montero desde el perímetro permitió a los griegos abrir una brecha decisiva y silenciar al Palau, certificando finalmente la victoria visitante tras una espectacular reacción azulgrana que se quedó sin premio.

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