El brasileño sigue sin entrenarse con el grupo y se quedó fuera de la expedición a Turquía, su presencia ante el Betis sigue siendo una incógnita mientras el club prioriza su recuperación para los duelos ante el PSG y el Real Madrid.
Raphinha sigue sin ver la luz al final del túnel. El extremo brasileño continúa trabajando al margen de sus compañeros y no viajó a Turquía para disputar el encuentro de Champions League ante el Galatasaray. Aunque su evolución avanza, el FC Barcelona no quiere correr riesgos con uno de sus futbolistas más determinantes en un tramo de temporada que puede marcar buena parte de sus aspiraciones.
El atacante arrastra un edema muscular en la parte posterior del muslo derecho, una dolencia que sufrió durante el parón internacional con Brasil. Las pruebas descartaron una lesión grave, pero las molestias persisten y han obligado a Hansi Flick a prescindir de él en los compromisos ante el Getafe y el Galatasaray.
La prioridad ahora es que el brasileño complete su recuperación sin contratiempos. El calendario azulgrana no da tregua y el cuerpo técnico prefiere actuar con prudencia antes que acelerar su regreso y exponerse a una recaída.

El Betis, una incógnita; el PSG, en el horizonte
El próximo compromiso liguero ante el Betis, este sábado, aparece como la primera posibilidad para que Raphinha vuelva a estar disponible. Sin embargo, su presencia para el partido contra el Betis todavía está en el aire y dependerá de cómo evolucione durante los próximos entrenamientos. El hecho de que siga sin trabajar con el grupo complica su regreso inmediato. El brasileño necesita recuperar las sensaciones físicas y completar las sesiones con sus compañeros antes de recibir luz verde para competir.
En el Barça, el objetivo va más allá de un partido concreto. La intención es que Raphinha pueda llegar en las mejores condiciones posibles al encuentro de Champions League frente al Paris Saint-Germain, previsto para el próximo martes 20 de octubre. Después llegará otro compromiso marcado en rojo en el calendario, el Clásico contra el Real Madrid, el domingo 25.
La ausencia de Raphinha obliga al técnico alemán a buscar alternativas en ataque. El brasileño se había consolidado como uno de los grandes protagonistas del inicio de temporada y sus cifras goleadoras le sitúan entre los futbolistas más determinantes de la plantilla. Ante el Getafe, el Barça respondió con una victoria por 3-0 gracias a los tantos de Anthony Gordon, Gabriel Jesus y Jules Koundé. El inglés estrenó su cuenta goleadora como azulgrana, mientras que el delantero brasileño aprovechó su oportunidad como titular.
Ambos volverán a tener opciones de asumir protagonismo ante el Galatasaray, en un encuentro en el que el Barça buscará mantener su buen momento europeo sin uno de sus principales argumentos ofensivos. Pese a estas alternativas, la vuelta de Raphinha supondría un refuerzo de primer nivel para un equipo que afronta una sucesión de partidos decisivos en apenas unos días.

El Barça no quiere correr riesgos
El precedente de las molestias musculares del brasileño refuerza la cautela del cuerpo técnico. Raphinha ya tuvo que regresar antes de tiempo de la concentración de Brasil y, desde entonces, el club ha optado por controlar su evolución día a día.
La consigna es clara: no acelerar los plazos por la proximidad de los partidos. El Betis podría llegar demasiado pronto si el futbolista no consigue reincorporarse al grupo, mientras que el PSG y el Real Madrid aparecen como dos objetivos de enorme importancia.
Raphinha está entre algodones, pero el Barça mantiene la esperanza de recuperarlo para la semana decisiva. Su regreso dependerá de las sensaciones del brasileño y de su capacidad para completar la recuperación sin contratiempos. Flick necesita a su capitán, aunque la prioridad es que vuelva cuando esté realmente preparado.

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