El técnico azulgrana advierte del cambio del conjunto blanco con balón y pone el foco en la mentalidad antes de un Barça-Real Madrid que puede abrir una primera brecha en la Liga F
El Barça Real Madrid femenino de este domingo llega con solo dos puntos de diferencia entre ambos equipos. Las azulgrana lideran la Liga F con 15 puntos de 15 posibles, mientras que el conjunto de Pau Quesada suma 13. El Spotify Camp Nou acogerá a las 17.00 horas un Clásico para el que ya se han vendido más de 40.000 entradas.
Pere Romeu espera un Real Madrid distinto al de la pasada temporada. El técnico azulgrana explicó en la previa que el rival ha evolucionado hacia un juego con más control de balón y posesiones más largas, aunque mantiene la capacidad para acelerar cuando encuentra espacios.
“Optan por tener más control de la pelota y posesiones más largas. Pueden seguir siendo verticales, pero tienen jugadoras para dominar los tempos del partido”, valoró Romeu.

El empate ante el Manchester City en Champions dejó una muestra de ese doble registro. El Madrid fue capaz de discutir fases del encuentro con balón, pero también generó peligro cuando pudo correr. La velocidad de Linda Caicedo, Athenea del Castillo o Felicia Schröder obliga al Barça a prestar especial atención a las pérdidas y a la estructura defensiva cuando ataque.
La mentalidad como punto de partida
Romeu puso especial énfasis en la manera de afrontar un partido de este tamaño. Para el entrenador, la diferencia no estará únicamente en el juego.
“La mentalidad es lo que te marca la diferencia entre estar muy arriba o no”, señaló. Romeu incidió en la necesidad de estar preparado para competir en un escenario como el Camp Nou y ante un rival que llega a solo dos puntos en la clasificación.
El contexto añade peso al encuentro. Una victoria del Barça ampliaría hasta cinco puntos la distancia con el Madrid; un triunfo blanco cambiaría el liderato. Los precedentes son claramente azulgranas, con 26 victorias del Barça en los 27 enfrentamientos disputados entre ambos equipos, pero el vestuario ha insistido durante toda la semana en no utilizar ese historial como referencia para el partido del domingo.
Controlar las pérdidas ante un Madrid más vertical
Si el Madrid quiere tener posesiones más largas, el Barça deberá escoger bien cuándo saltar a la presión. Encontrar a Patri Guijarro y a las interiores por detrás de la primera línea rival puede permitir a las azulgrana instalar el juego en campo contrario y obligar al Madrid a defender hacia atrás.
El problema aparecerá si el Barça pierde con demasiadas jugadoras por delante del balón. El equipo de Quesada tiene velocidad suficiente para convertir una recuperación en una llegada al área en pocos pases. La vigilancia sobre las futbolistas que queden descolgadas y la posición de las centrales tendrán peso en este tipo de acciones.
El 0-6 ante la Roma dejó buenas sensaciones en este aspecto. El Barça dominó largos tramos del encuentro y consiguió mover al rival hasta encontrar los espacios. Ante el Madrid, la exigencia será mayor y el control deberá ir acompañado de precisión en las pérdidas.
Aitana gana peso, pero siguen tres bajas
Romeu seguirá sin poder contar con Vicky López, Kika Nazareth y Laia Aleixandri. Las tres se ejercitaron al margen del grupo en la última sesión y no estarán disponibles para el Clásico.
La situación de Aitana Bonmatí es distinta. Después de reaparecer y seguir sumando minutos ante la Roma, la centrocampista continúa aumentando progresivamente su carga. Romeu considera que ya está preparada para tener minutos de calidad, aunque su participación seguirá gestionándose dentro de su proceso de vuelta.
El Barça llega con más piezas que durante las primeras semanas de competición y después de ganar sus siete partidos oficiales de la temporada. Enfrente tendrá a un Madrid que todavía no ha perdido en Liga y que, según Romeu, llega con más capacidad para controlar los partidos. El Camp Nou pondrá el resto.

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