Balcerowski lidera a un Barça que se impone en su estreno liguero frente a un Leyma Coruña peligroso que no puso las cosas fáciles.
Los arranques siempre tienen su atractivo, pero también peligros inconscientes. Tras la dura derrota en la Supercopa, y el dulce estreno en Euroliga ante Anadolu Efes, el Barça se topaba con un recién ascendido Leyma Coruña en su estreno liguero en el Palau Blaugrana. Lo que se encontró fue un partido mucho más complicado de lo que cualquier previa podía anticipar. No favoreció a ello una defensa culé muy por debajo de lo esperado, a lo que se sumó un continuo acierto de los gallegos que amenazó muy seriamente con amargar la noche a los de Sekulic. El esloveno no tuvo su día más relajado en la oficina.
Por fortuna, todo quedó en eso. Solo fue un susto que se arregló en un último cuarto en el que el Barça acudió en tromba al aro coruñense. Sin embargo, es un aviso. Son estos los partidos, y quizás no otros con más cartel, los que dicen mucho de un equipo con aspiraciones a todo. Esa lección se la conoce muy bien el Palau de los últimos tiempos.
Los gallegos vinieron a jugar…
El choque arrancó sin demasiados parones y con un Leyma Coruña que no vino a pasearse. Los gallegos, pese a su condición de recién ascendidos, salieron al Palau con ganas de demostrar por qué han vuelto a la máxima categoría del baloncesto español. El Barça, por su parte, se estrenó ante su afición en Liga con la más que conocida remodelación de plantilla. No se notó demasiado en los jugadores blaugranas, que demostraron automatismos colectivos y buena química ofensiva.

Sin embargo, se esfumó rápido esa sensación con diversas pérdidas y desconexiones defensivas que dieron a los gallegos una primera ventaja en el marcador. Sekulic no estaba contento y pidió su primer tiempo muerto (14-15). Fue parar en ese momento y el Barça empezó a encontrarse de nuevo. Parcial de 8-0, y ahora era el turno de Carles Marco de parar el encuentro, justo antes del final de la primera contienda.
La vieja guardia culé volvió a denotar su buen momento en los primeros instantes del segundo cuarto. Aun así, Sekulic seguía en estado de alteración constante. No había manera de despegarse a los de naranja de la nuca, y Kevin Punter parecía el único con intención de catapultar a un Barça inseguro y errático atrás. Se acercaba el descanso, Leyma volvía a ponerse por delante y no olía bien para los azulgranas. Llegó el interludio con una ligera reacción culé, pero todo seguía abierto en el Palau (52-47).
… pero, al fin, Sekulic respiró
El Barça salió con otra cara en los primeros compases tras la reanudación. Liderados en anotación por un Balcerowski que solo las machacaba a capón, los de Sekulic empezaban a carburar en un partido que seguía siendo tosco. Por primera vez en toda la noche, se superaba el doble dígito de ventaja en el marcador (64-52). Los coruñeses no perdieron su intensidad por ello y siguieron atosigando la noche del Palau. La inexistente defensa culé también ayudaba a ello. No había manera de encontrar el rendimiento adecuado para calmar el partido (85-79).
Los últimos diez minutos volvieron a encontrar el doble dígito de ventaja para el Barça de la mano de Justin Robinson. El base sigue siendo una de las incorporaciones más destacadas, aportando electricidad al juego blaugrana. En esas, Balcerowski seguía a lo suyo, levantando a su afición a base de puntos y garra. Con un 2+1 del polaco el Barça, al fin, pareció encontrar el camino hacia la primera victoria liguera. Un muy trabajado y costoso triunfo con el que el Barça de los incontables fichajes da pie a su largo camino por volver a ser el rey del baloncesto español.

Deja un comentario