La Asamblea aprueba las cuentas, el presupuesto y la nueva financiación para el Espai Barça. La Junta obtiene el respaldo de los compromisarios en una mañana marcada por los números, la deuda y el futuro del estadio
El Spotify Camp Nou ha vuelto a ocupar el centro de la Asamblea del Barça. Joan Laporta y su Junta Directiva han afrontado este sábado una mañana con tres votaciones de peso sobre la mesa: la liquidación de la temporada 2025/26, el presupuesto del nuevo ejercicio y una nueva operación financiera para completar las obras del estadio y ganar margen de tesorería.
Las tres han salido adelante.
Laporta ha abierto la Asamblea colocando la culminación del Camp Nou como la gran prioridad económica de los próximos años. El presidente ha pedido autorización para ampliar en hasta 300 millones de euros la financiación del Espai Barça y para emitir otros 210 millones en bonos garantizados con derechos audiovisuales.
La explicación de la Junta ha sido directa: terminar el estadio requiere más dinero, mientras que los retrasos acumulados han impedido al Barça generar parte de los ingresos que esperaba obtener con el nuevo Camp Nou.

Asamblea Barça 2026: las cuentas reciben un amplio respaldo
La primera votación ha servido para aprobar la liquidación del ejercicio 2025/26. Los compromisarios han dado luz verde a las cuentas con 609 votos a favor, 32 en contra, 23 en blanco y 29 abstenciones.
El Barça cerró la temporada con 1.060 millones de euros de ingresos ordinarios, superando por primera vez los 1.000 millones. El resultado ordinario fue positivo en 200.000 euros, aunque los extraordinarios y los impuestos llevaron el resultado neto hasta unas pérdidas de 18 millones.
Entre los factores que explican el crecimiento aparecen el regreso progresivo al Camp Nou, los patrocinios y la evolución de Barça Licensing & Merchandising. El EBITDA terminó en 140 millones positivos y el coste deportivo representó el 53% de los ingresos de explotación.
El vicepresidente económico Ferran Olivé ha defendido que la situación permite al Barça volver a trabajar bajo la regla 1:1 de LaLiga, después de varios ejercicios condicionados por el fair play financiero.
Un presupuesto de 1.195 millones
El segundo examen tampoco ha planteado demasiados problemas a la Junta. El presupuesto para la temporada 2026/27 ha sido aprobado con 583 votos a favor, 43 en contra, 27 en blanco y 10 abstenciones.
El club proyecta 1.195 millones de euros de ingresos, 135 más que en el ejercicio anterior, con unos gastos de explotación de 1.133 millones y un beneficio neto previsto de un millón.
Buena parte del crecimiento vuelve a descansar sobre el estadio. La previsión es aumentar en unos 60 millones los ingresos vinculados al Camp Nou gracias al incremento progresivo del aforo, el ticketing, las zonas VIP, el museo y el resto de actividad asociada.
También crecerá el coste de la plantilla. Olivé ha explicado que el Barça cuenta con un grupo joven y que las renovaciones provocarán un incremento de los salarios deportivos, aunque el club espera mantener su peso alrededor del 53% de los ingresos.
En el capítulo de traspasos se han presupuestado 74 millones de euros. La Comisión Económica ha explicado durante la Asamblea que buena parte de esa cantidad ya está materializada.
El Camp Nou necesita otros 300 millones
Superadas las cuentas y el presupuesto, la mañana ha entrado en el punto con más recorrido: la nueva financiación del Espai Barça.
Laporta ha atribuido el aumento del coste a los retrasos de las obras, el encarecimiento de materiales y los cambios introducidos sobre el proyecto inicial. Según ha explicado, las intervenciones previstas entre la primera y la segunda gradería han pasado de unas 800 a alrededor de 3.000.
El presidente ha defendido que los 300 millones adicionales se destinarán a terminar el Spotify Camp Nou y que esta financiación no debe afectar al funcionamiento ordinario del club ni a la planificación deportiva.
El nuevo Palau Blaugrana queda fuera de esa cantidad. Laporta ha asegurado que la Junta trabaja en otra fórmula para financiarlo y que la intención es que el proyecto no añada deuda al Espai Barça.
A esos 300 millones se añaden los 210 millones en bonos respaldados por derechos audiovisuales. Según la explicación del presidente, esta operación busca compensar el dinero que el Barça ha dejado de ingresar por los retrasos del estadio y preservar margen para la actividad ordinaria.
El estadio como apuesta económica
La tesis de la Junta durante toda la mañana ha girado alrededor de una idea: el Camp Nou ha obligado a aumentar la financiación, pero el propio estadio debe ser el activo que permita absorberla.
Laporta ha situado el objetivo de ingresos del Barça en 1.450 millones de euros para 2030, cuando el nuevo estadio esté funcionando a pleno rendimiento. El presidente ha defendido ante los compromisarios que la deuda vinculada al Espai Barça debe devolverse con los recursos generados por el proyecto.
También ha insistido en que las nuevas operaciones no implicarán aportaciones extraordinarias de los socios ni cambios en el modelo de propiedad del club.
El presidente ha aprovechado este punto para volver a reivindicar el carácter asociativo del Barça y ha anunciado la intención de impulsar una reforma de los Estatutos para reforzar este modelo y ampliar los mecanismos de participación del socio.

Laporta carga contra el Real Madrid
El discurso también ha dejado espacio para la rivalidad institucional. Laporta ha hecho una referencia indirecta al Real Madrid mientras explicaba las dificultades financieras que afronta el Barça.
“A nuestros adversarios, cuando tienen un problema les recalifican un terreno y tan panchos”, ha asegurado el presidente, en alusión a la operación urbanística que afecta a terrenos del Madrid en Valdebebas.
La frase ha roto durante unos minutos el tono económico de una Asamblea dominada hasta ese momento por presupuestos, deuda y previsiones de ingresos.
Luz verde a la nueva financiación
Los compromisarios han terminado dando su aprobación a la operación planteada por la Junta: hasta 300 millones adicionales para completar el Espai Barça y 210 millones en bonos garantizados con derechos audiovisuales.
La decisión completa una primera mitad de Asamblea en la que Laporta ha conseguido sacar adelante los tres grandes puntos económicos presentados hasta el momento: las cuentas de la pasada temporada, el presupuesto para la actual y la nueva financiación.
El Barça ha vuelto a superar la barrera de los 1.000 millones de ingresos y ha recuperado margen en el fair play, pero sigue necesitando financiación para completar su mayor proyecto patrimonial. La apuesta de la Junta es clara: más deuda ahora para terminar un Camp Nou que deberá generar el dinero después.

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