Hansi Flick sigue confiando en la cantera del Barça, y los más jóvenes siguen respondiendo con grandes actuaciones
El primer amistoso de la pretemporada del FC Barcelona dejó mucho más que un empate (2-2) ante el Birmingham City. Hansi Flick volvió a dar protagonismo a varios futbolistas de La Masia y varios de ellos respondieron con actuaciones que confirman el enorme potencial de la cantera azulgrana.
Uno de los nombres propios fue Hamza Abdelkarim. El delantero egipcio, de 18 años, firmó un doblete en su estreno goleador con el primer equipo. Abrió el marcador al transformar con personalidad un penalti que él mismo había provocado. Más tarde, en la segunda mitad, demostró sus instintos de ‘9’ al aprovechar un rechace del guardameta rival para completar su doblete. Una actuación que refuerza las expectativas generadas alrededor de un atacante que ya ha debutado con la selección absoluta de Egipto.

También dejó muy buenas sensaciones Ebrima Tunkara, el benjamín del grupo con solo 16 años. Considerado una de las grandes joyas de La Masia, el atacante volvió a demostrar por qué ha sorprendido incluso a los futbolistas del primer equipo durante la pretemporada. Con personalidad para recibir entre líneas, calidad para girarse bajo presión y visión de juego, fue capaz de dirigir el juego ofensivo del Barça durante los 45 minutos que disputó. Aunque todavía debe mejorar la toma de decisiones, su talento y despliegue físico le convierten en uno de los proyectos más ilusionantes del club.
En defensa también hubo motivos para el optimismo. Xavi Espart confirmó su crecimiento en el lateral derecho con una actuación muy completa. Seguro en defensa, preciso con balón y con capacidad para incorporarse al centro del campo durante la salida de balón. Volvió a exhibir la polivalencia que ya mostró en el Europeo Sub-19, donde fue elegido entre los mejores jugadores del torneo.

Otro de los debutantes destacados fue Jordi Pesquer. El lateral izquierdo, que hace apenas cinco meses militaba en el Juvenil B, disfrutó de sus primeros minutos con el primer equipo y respondió con una actuación muy madura. Mostró tranquilidad con el balón, personalidad para superar la presión rival y protagonizó una de las mejores acciones ofensivas del Barça con un preciso envío que terminó en el larguero. El único lunar llegó en la tanda de penaltis, donde estrelló su lanzamiento en el travesaño.
La nota final la puso Aaron Yaakobishvili. Aunque no pudo evitar el empate durante el juego, el guardameta húngaro volvió a demostrar que los penaltis son una de sus grandes especialidades. Detuvo dos lanzamientos y adivinó prácticamente todos los disparos del Birmingham, confirmando una virtud que ya había exhibido en las categorías inferiores. Pese a la derrota final, el amistoso dejó un mensaje claro, La Masia sigue produciendo talento preparado para llamar a la puerta del primer equipo.
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