Del golpe en la ida a la fe en la remontada, el Barça se aferra a la convicción de un vestuario que no renuncia a la Champions
El Barcelona afronta la vuelta de los cuartos de final de la Champions League con la obligación de remontar el 0-2 encajado en la ida, pero también con una convicción creciente dentro del vestuario. La juventud del equipo, liderado por Hansi Flick, no es vista como una debilidad, sino como un impulso competitivo. Lamine Yamal, protagonista en la previa, dejó claro el sentir del grupo.
Somos un equipo joven, todos muy culers. Lo hemos demostrado muchas veces. Por aquí pasa la temporada, tenemos muchas ganas de estar en semifinales y lo daremos todo.

Sin renunciar al estilo
El extremo azulgrana insistió en que la remontada no debe interpretarse como una hazaña imposible, sino como un reto alcanzable desde la identidad del equipo.
Me imagino el partido con intensidad, pero sin perder nuestro juego, que es la clave. Y no pensar que la remontada es un milagro. Es verdad que empezamos 2-0, pero tenemos que jugar como sabemos. Prometemos que, si quedamos eliminados, será luchando hasta el final. Dejaremos todo por este escudo. Será un partido de 90 minutos o más; esto no está acabado. Es muy posible la remontada, por eso estamos aquí.
Ambición sin complejos
En ese contexto de confianza, Yamal también dejó entrever su ambición individual y su deseo de ser decisivo en un escenario de máxima exigencia.
Espero poder marcar las diferencias. A ver si el Cholo me hace un favor y me pone uno contra uno con un jugador. Es verdad que nos eliminaron de la Copa, pero eso ya pasó. Esto es la Champions y somos el Barça. Hay que creer en que podemos pasar.
Incluso encontró inspiración en referentes externos.
Es uno de los referentes que me puede inspirar para el partido de mañana. Pensaré en cómo lo hizo él, intentaré hacerlo como él para mañana. Tenemos muchos veteranos en nuestro equipo. Me considero uno más, pero no soy el único.
Flick apela a los detalles
Por su parte, Hansi Flick reforzó el mensaje de fe, aunque poniendo el foco en los detalles que pueden decidir la eliminatoria.
Es posible, ¿por qué no? Obviamente, estamos jugando contra un Atleti muy fuerte. Entonces, necesitamos un rendimiento muy fuerte también. Tenemos que utilizar todas las oportunidades que tengamos porque, como visteis en el último partido, es la diferencia entre ellos y nosotros.
El técnico alemán subrayó la importancia de las conexiones colectivas y los momentos clave.
Para nosotros, son muy importantes las conexiones entre jugadores. Estos partidos se deciden por momentos: la roja, el saque de puerta… Se toca la pelota con la mano, pero es lo que hay. Esperemos que mañana caiga la pelota de nuestro lado.

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