La Balón de Oro reaparece tras su lesión de peroné y reivindica el crecimiento del Barça femenino en plena cuenta atrás para las elecciones
Durante casi tres meses, Aitana Bonmatí ha mirado el césped desde la distancia. Desde la grada, el banquillo y, sobre todo, el gimnasio, convertido en su rutina obligada tras la fractura de peroné sufrida a finales de noviembre en un entrenamiento con la selección. Operada el 2 de diciembre, la centrocampista inicia ahora una nueva fase de recuperación después de volver a pisar el campo. Sin fecha para su regreso, pero sabiendo que podrá sentirse futbolista de nuevo esta temporada.
De la lesión a la oportunidad
El reencuentro con el césped fue breve y simbólico. Apenas cinco minutos de carrera que supieron a mucho más tras dos meses trabajando en los servicios médicos del club. Bonmatí admite que fue “raro y especial” volver a ese lugar al que siente que pertenece. Agradecida al equipo médico por el apoyo físico y mental, explica que ha afrontado la lesión desde la aceptación.
Más que una desgracia, lo vi como una oportunidad.

Reaprender el significado del éxito
Acostumbrada a ganar y a competir por todo, la catalana reconoce que el éxito ya no se mide solo en títulos. En un equipo que aspira siempre a lo máximo, entiende que la victoria forma parte del objetivo, pero también reivindica el valor de las derrotas.
Son necesarias para mejorar.
La pausa le ha permitido, además, asimilar tres años frenéticos y disfrutar de lo conseguido. Bajar el ritmo, pensar en sí misma y tomar perspectiva han sido parte esencial del proceso.
Un mensaje ante las elecciones
En plena recta previa a las elecciones en el Futbol Club Barcelona, la centrocampista también deja claro que la apuesta por el femenino debe seguir creciendo. Considera que el trabajo realizado en los últimos años ha sido clave para convertir al equipo en una referencia y pide que no se dé ni un paso atrás.
El Barça es más que un club también por esto.

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