El calendario político del FC Barcelona ya tiene su fecha clave marcada en rojo. Joan Laporta, ha confirmado su hoja de ruta para los próximos meses, despejando la incógnita: dimitirá de su cargo el próximo 9 de febrero.
El presidente @JoanLaportaFCB confirma que el día 9 de febrero se convocarán oficialmente las elecciones y que ese mismo día dimitirá parte de la Junta Directiva para presentarse a la reelección. pic.twitter.com/c8gxw7WC6G
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) February 3, 2026
No se trata de un adiós, sino de un movimiento táctico necesario y calculado para volver a presentarse a las urnas y buscar la reelección inmediata.
Este anuncio no solo acelera el pulso institucional del club, sino que da el pistoletazo de salida a una carrera electoralque definirá quién dirigirá la entidad durante los próximos cuatro años, coincidiendo con el momento histórico de la inauguración del nuevo estadio.
Un movimiento estratégico tras la Asamblea
La fecha elegida no es casualidad. Laporta ha decidido dar este paso justo después de celebrar una Asamblea Extraordinaria con los socios compromisarios. El objetivo del actual mandatario es cerrar esta etapa presentando los números y sometiendo a votación los presupuestos antes de dejar el sillón presidencial. De esta forma, busca rendir cuentas y dejar la casa en orden antes de entrar en «modo campaña».
Al dimitir el 9 de febrero, Laporta cumple con los estatutos del club, que obligan a cualquier presidente en ejercicio a renunciar a su puesto para poder convertirse formalmente en candidato en unos nuevos comicios. Es el protocolo habitual: dar un paso al lado para intentar dar dos hacia adelante.

La Comisión Gestora toma el mando temporal
Una vez se haga efectiva la dimisión de Laporta y de su junta directiva, se activará el mecanismo de sucesión temporal. El club quedará en manos de una Comisión Gestora, un órgano de transición cuyo único cometido será velar por la administración ordinaria de la entidad y, sobre todo, convocar y organizar las elecciones en el plazo estipulado.
Durante este periodo de interinidad, el club no podrá tomar decisiones estratégicas de gran calado que comprometan a la futura junta, garantizando así la pureza del proceso democrático. Será un periodo de «impasse» institucional donde el foco se trasladará de los despachos a los debates y las propuestas de los diferentes aspirantes.
Objetivo: Un nuevo mandato con el Espai Barça de fondo
La intención de Joan Laporta es clara: quiere ser el presidente que corte la cinta inaugural del Spotify Camp Noucompletamente remodelado. Buscar un nuevo mandato ahora le permitiría afrontar la recta final de las obras y la recuperación económica del club con el respaldo renovado de las urnas.
Para la oposición, este anuncio marca el inicio de la cuenta atrás para armar sus proyectos. El entorno culé se prepara para unas semanas intensas de recogida de firmas, presentación de avales y confrontación de modelos. El próximo mes de abril, por tanto, el balón seguirá rodando en el césped, pero el partido más importante se jugará en las oficinas de Arístides Maillol. El socio, como siempre, tendrá la última palabra.

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