Tras recuperar la primera plaza la jornada pasada, los de Flick deberán amarrar su posición liguera ante un siempre peligroso Villarreal.
La carrera de larga duración que es la Liga vuelve mañana para el Barça. De nuevo en ese horario que tan poco gusta (16:15 h) y en un Camp Nou que sigue siendo un fortín para los de Flick. Desde su reapertura son 9 de 9 victorias en el feudo azulgrana, una estadística que el Barça espera continuar ante un rival nada fácil. El Villarreal de Marcelino será una prueba de alto nivel para ver si el nuevo liderato no es flor de un día.
Tras los sonoros batacazos ante Atlético de Madrid y Girona, el Barça recuperó la sonrisa ante el Levante. Y con seis días entre partidos, los blaugranas están obligados a sacar los tres puntos para encarar la que será la parte crucial de la temporada. Tras el Villarreal, vendrá la importante cita de Copa ante el Atlético, San Mamés y los octavos de Champions ante el Newcastle. Todo comenzará a partir de mañana, con lo que arrancar este tramo decisivo del calendario con buenas sensaciones se antoja primordial. Y más tras las diversas dudas que ha generado el equipo en las últimas semanas. Tanto en la siempre controvertida defensa como en un ataque demasiado errático.

Sin embargo, Hansi Flick no tendrá la fortuna de contar con todos sus efectivos al completo. Apunta a caso de brujería que el centro del campo del Barça jamás parece que vaya a estar al 100 % disponible para el técnico germano esta temporada. Y es que Frenkie de Jong sufrió una lesión en el bíceps femoral en el entrenamiento de este jueves, con un tiempo de baja aproximado de entre unas cinco y seis semanas. A pesar de ello, el técnico germano podrá contar con los ya recuperados Pedri y Raphinha, piezas fundamentales de este Barça.
Un submarino con dos caras
Que el Villarreal está realizando una gran Liga es más que obvio. En tercera posición, con 9 puntos de ventaja sobre el quinto clasificado y a 10 puntos del liderato, los groguets, salvo hecatombe, tienen prácticamente asegurada su presencia en la próxima edición de la Champions. Su regularidad en el campeonato doméstico les ha llevado a su actual posición, aupados por un ataque que puede hacer mucho daño a la defensa adelantada de Flick. Ayoze, Mikautadze, Pépé o Gerard Moreno son las armas ofensivas de un Villarreal que quiere recortar la distancia a 7 puntos y seguir soñando.
Aun así, no todo reluce en el equipo de Marcelino. La tempranera eliminación en Copa ante el Racing de Santander y la pésima actuación en la fase regular de la Champions han mostrado las debilidades del Villarreal. Unas deficiencias que deberá aprovechar el Barça de Flick para mantener al Real Madrid a raya y seguir en lo más alto de la Liga.

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