El central nerazzurri dejó con 10 a su selección tras una entrada a destiempo al último atacante bosnio, acción que determinaría el devenir del encuentro y la no clasificación de la Azzurri al mundial
Alessandro Bastoni, noticia en las últimas horas por vincularse con el FC Barcelona, fue el principal protagonista y señalado en la nueva debacle de la selección italiana. El central del Inter cometió un grave error que supuso la roja directa en el minuto 41, dejando a los suyos con diez los 80 minutos restantes que duró la final de la repesca. Italia dominaba por un gol de Moise Kean, pero que, en vez de haber tenido un impacto negativo, fue todo lo contrario. Los bosnios se vinieron arriba y desde el minuto 20 no pararon de asediar la portería defendida por Donnarumma.

Decisión arriesgada con final fatal
En una de las transiciones de Bosnia, Bastoni tuvo que decidir en una milésima de segundo sobre si cortar el ataque rival o no. Finalmente, fue al suelo sin medir bien y terminó arrollando a Memic, que era el último hombre, lo que se tradujo en una roja de libro que no fue demasiado protestada por la contundencia y claridad de la jugada.
Italia ya estaba contra las cuerdas, pero desde ese momento los locales se vinieron aún más arriba si cabía y comenzaron a encadenar ataques, uno tras otro, embotellando cada vez más a la selección azzurri en su propio área. La reacción de Gattuso fue inmediata sacrificando a Retegui para meter a Federico Gatti, pero el central no pudo contener el constante asedio de los rivales.
El partido se fue al descanso con el 1-0 todavía vigente, pero con la insistencia balcánica, las redes de Donnarumma terminaron siendo agitadas, con un tanto de Tabakovic en el 79′. Los italianos no cesaron en intentar tapar los huecos con varios cambios, pero la propuesta local se sobrepuso a la pizarra visitante.
Contra las cuerdas
Consiguieron forzar la prórroga y aguantaron todo lo posible, pero la tanda de penaltis terminó siendo fatídica. Un país tan grande en la historia mundialista ha visto como, por tercera edición consecutiva, los suyos no podrán defender a su patria en la competición más importante a nivel internacional.
Serán 16 años sin ver a Italia en un Mundial. La edición pasada fue ante Macedonia del Norte, en esta, frente a una gran Bosnia. Igualmente, el descontento nacional es notorio ya que sigue siendo un rival menor, en comparación con la historia que atesora Italia. Es verdad que no pudieron contener a una gran Bosnia, pero el gran señalado de la noche por la roja y comprometer aún más a los suyos, fue Alessandro Bastoni.

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