El Barça supera al Elche con autoridad pese a la falta de acierto, celebra el MVP de Lamine y cruza los dedos por las molestias de Raphinha y Koundé.
El FC Barcelona firmó una victoria por 1-3 ante el Elche CF en el Martínez Valero que no refleja con justicia lo que se vio sobre el césped: dominio absoluto, ocasiones a raudales… y acierto insuficiente en el remate final. Más allá del resultado, que mantiene al equipo líder de LaLiga EA Sports, el duelo dejó dos lecturas centrales para analizar: una falta de puntería preocupante y las molestias de Raphinha, que encendieron las alarmas en el tramo más exigente de la temporada.
Dominio ofensivo sin castigo proporcional
El Barça llevó el peso del partido de principio a fin y, como era previsible, generó una avalancha de ocasiones de peligro. Pese a ello, la renta pudo ser mucho mayor de no ser por el acierto irregular en los metros finales. Los datos hablan por sí solos: los culés necesitaron más de diez oportunidades muy claras para aventajarse en el marcador de forma holgada ante un rival que, aun con menos recursos, nunca se resignó. Y es que los visitantes estrellaron hasta tres balones en los palos en la primera media hora. Un síntoma evidente de que en el remate faltó precisión quirúrgica para traducir en goles el enorme trabajo ofensivo desplegado.
Este desequilibrio entre posesión, control y peligro por un lado, y la capacidad de definir por otro, es un patrón al que el equipo no puede acostumbrarse si quiere mantener sus opciones en todas las competiciones.

Alarma: Koundé y Raphinha sustituidos por molestias
La nota más preocupante de la noche llegó al descanso: Raphinha fue reemplazado por molestias en el aductor derecho. Flick optó por sacrificar al ex del Leeds por precaución, dando entrada a Marcus Rashford, quien acabaría firmando el tercer gol del Barcelona y redondeando la victoria. En la segunda mitad, Koundé también fue substituido con molestias, Araujo entró en su lugar. Sin embargo, desde el club se ha tranquilizado con el estado de ambos. Parece que en ningún caso habrá lesión.
Lamine lidera y los atacantes responden
Más allá de la lectura colectiva, el partido dejó nombres propios. Lamine Yamal fue elegido MVP del encuentro con su impacto constante en el juego ofensivo del Barça: desequilibrio, personalidad y gol en un escenario exigente. Ferran Torres, por su parte, volvió a ver portería, reforzando su papel como recurso fiable en ataque y dando continuidad a su buena dinámica. Y desde el banquillo volvió a marcar diferencias Marcus Rashford, que alcanzó la barrera de los 10 goles con el Barça esta temporada. Un registro que subraya su peso creciente en el esquema de Hansi Flick y su capacidad de influencia, incluso sin partir como titular.

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