El Barça arrolló a los británicos (7-2), gracias a los dobletes de Raphinha y Lewandowski y los goles de Fermín, Lamine Yamal y Bernal.
Tanto Flick como Howe tuvieron claro que la idea del partido de ida era la que convenía repetir. Por ello, ambos entrenadores prácticamente calcaron el once en Saint Jaimes’s Park. El técnico de las urracas recuperó a Gordon y el germano a Eric García, en lugar de Araújo. Los británicos salieron a presionar alto, robando en el campo del Barça y con Burn poniendo a prueba a Joan García en menos de cinco minutos. Pero Raphinha respondió con la rebeldía de capitán. Lamine Yamal dio el pistoletazo de salida con un giro magistral, habilitó a Fermín y éste asistió al brasileño para definir con sangre fría. Aguantando el momento preciso para colarla ajustada al palo largo.
Cal y arena
Un golpe duro que noqueó al Newcastle y provocó posesiones largas por parte del FC Barcelona. Gerard Martín y Cubarsí disponían de metros para conducir y contactar con Pedri para crear. Sin embargo, una pared por la izquierda puso en vuelo a Hall y el lateral encontró solo a Elanga para empatar a placer. Una vorágine de emociones que continuó en seguida gracias a una jugada a balón parado. Raphinha centró, Gerard Martín prolongó de cabeza y Bernal la empujó a bocajarro. Aún así llegó el segundo contratiempo con la lesión de Eric García y Araújo ingresó precipitadamente. Tan fugaz como su impacto y amenaza en los saques de esquina a favor. Anticipándose en el primer palo y volando de cabeza. Tanto que se llevó por delante a Cubarsí.
Un conjunto de sucesos que precedieron al segundo de Elanga. Una pérdida excéntrica de Lamine Yamal volvió a caer en las botas de Hall, el defensa filtró a Barnes y el extremo se lo regaló al atacante sueco. Las fuerzas se igualaron, Gordon erraba una y otra vez y el colegiado no consideró penalti el agarrón de Cancelo a Elanga, dentro del área. Ambos conjuntos cometieron errores como el de Ramsey y que Lewandowski no supo aprovechar. Pero la más incomprensible fue la penúltima de Lamine Yamal, prácticamente sobre la línea. Por fortuna, Letexier sí vio como Trippier cogió del brazo a Raphinha, perdonándole la expulsión al capitán inglés. Así, el de Rocafonda compensó la anterior, de penalti. Igual que en Saint Jaimes’s Park, pero justo antes del descanso.
Orden y eficacia
Todo un bálsamo que, tras la reanudación, el FC Barcelona afrontó como una tregua para apaciguar el choque entorno al balón. Meditando los ataques con paciencia y atrayendo a su rival para encontrar espacios. De ese modo, primero Raphinha obligó a Ramsdale a emplearse a fondo y Fermín sentenció la eliminatoria. Explotando un oasis que halló Gerard Martín para Raphinha y el carioca, de primeras, dejó solo al onubense para el mano a mano.
Destrozando a Tonali y al Newcastle, como Lewandowski lo haría anotando la manita de córner. El ariete cabeceó el caramelo de Raphinha al segundo palo y el Camp Nou se volvía una fiesta. Howe y los suyos bajaron los brazos y el Barça abrió más la herida con el doblete del polaco. Pedri y Lamine se gustaban, Lewy disfrutaba a sus anchas y Flick podía rotar con un triple cambio, a falta de casi media hora. Lewandowski, Cancelo y Fermín se marcharon para que Olmo, Ferran Torres y Xavi Espart entraran. Las urracas pedían a gritos que el suplicio terminara; aceptando la derrota y escuchando los cánticos de la grada culé. Era tal la tortura, que hasta Murphy se la pasó a Raphinha para el séptimo.

Abriéndose en canal y haciéndose un harakiri descomunal con el FC Barcelona desatado en eficacia. Solo Ramsdale evitó males mayores con un paradón a Lamine Yamal, tras otra obra maestra de Pedri. Inmediatamente, el foco pasó a la otra portería; a Joan García. Pidiendo el cambio para que Szczęsny relevase al arquero lesionado. El ambiente de jolgorio hizo que la aparición del carismático guardameta olvidara la preocupación por el ex del Espanyol. Todo estaba tan sentenciado, que el árbitro pitó por el bien de todos para que la celebración del Camp Nou se alargue hasta el domingo.

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