El Barça ofreció una gran imagen en la segunda mitad para despedir al técnico interino, en una victoria balsámica tras los varapalos en ACB.
Cómo han cambiado las cosas en cuestión de 7 días. En Girona, el Barça de Joan Peñarroya ofrecía su imagen más pobre, mostrando todas sus vergüenzas y defectos en un día nefasto. Ahora, una semana después, y de la mano de Óscar Orellana, el Barça ha logrado tres victorias consecutivas. Y no sólo eso, ha convencido.
El equipo ha vuelto a tener garra defensiva. Y esto es motivo de gran celebración en Can Barça, viendo los precedentes. De esta mejora ha partido la semana perfecta del equipo, que ahora empieza a creer en la posibilidad de competir por todo. A partir de aquí deberá trabajar Xavi Pascual, con unas sensaciones mucho más positivas de las que quizás esperaba el propio entrenador de Gavà.
Igualdad pese al 6,75
Orellana introdujo cambios de inicio, con Cale y Marcos partiendo en el quinteto inicial. En un arranque igualado, el Barça empezó con la misma energía de los anteriores encuentros. Vesely desde el triple (su gran arma en los últimos partidos) y Punter, con buenas sensaciones tras el viernes, mantuvieron la igualdad ante un serio Baskonia en los primeros cinco minutos (12-9).
La segunda parte del cuarto siguió con el mismo guion, con Willy anotando 3 tiros en la botella y Baskonia haciendo daño en el tiro de 3 y debajo del aro (19-19).
El segundo cuarto empezó como acabó el anterior, con el mayor de los Hernángomez anotando de 2 y Baskonia respondiendo por medio de Diallo. El pívot culé también dejó buenas acciones en defensa, su gran punto débil desde su llegada al Barça. Sin embargo, Baskonia no se despegaba del marcador, llegando a ponerse por delante con una anotación repartida y un mal Barça desde el triple (26-27).
Clyburn apareció con 5 puntos consecutivos, incluido un buen robo que finalizó él mismo, pero Baskonia volvió a hacer daño desde el 6,75. Pocos tiros de 3, pero con efectividad (5/10), y un 2+1 de Diakite le valieron a los vascos para conseguir su mayor renta hasta el momento (32-41). El Barça, atascado en ataque durante varios minutos, consiguió recortar distancias gracias a Vesely y Shengelia, para irse al descanso 4 por debajo (39-43).

Clyburn dijo basta
El Barça salió con las pilas cargadas en el inicio del tercer cuarto, con un Shengelia enchufado, anotando hasta 6 puntos consecutivos en los dos primeros minutos de juego. Con la anotación del georgiano y un bandeja de Cale, el conjunto de Orellana volvió a ponerse por delante en el marcador tras un parcial de 10-2 (49-45). Shengelia siguió a lo suyo, pero Baskonia reaccionó con el tiro de 3 tras varias buenas defensas del Barça y el partido seguía en la misma dinámica. Los cambios de liderazgo se sucedieron en el marcador. Apareció Brizuela, con dos triples marca de la casa, pero un 2+1 de Marcus Howard dejaba el partido de nuevo en el limbo (57-55).
Shengelia se alzó como la figura del equipo en ese momento, con acciones meritorias en ambos lados de la pista. El Barça empezó a mostrar la fortaleza defensiva del resto de la semana, y entonces rompió el partido. Brizuela, de nuevo, y Clyburn hicieron de las suyas en el triple y los de Orellana lograron la máxima del partido (67-55). Baskonia reaccionó con dos buenos ataques, pero el tiro exterior del Barça fue mortal en este periodo. Clyburn, liberado, volvió a encestar, pero Baskonia resistió el arreón culé (70-62).
Los últimos 10 minutos arrancaron con el cojunto vasco recuperando sensaciones con el tiro exterior, pero Clyburn se alzó de nuevo en el parquet del Palau para acercarse a la veintena de puntos con su cuarto triple en cinco intentos. Sin embargo, Baskonia seguía sin perder la cara al partido, y Orellana tuvo que parar el encuentro tras el buen hacer de los vitorianos en la botella (75-71). El tiro exterior volvió a resucitar al Barça, con Cale y Punter, apagado durante el resto del partido, anotando y asistiendo al propio Cale.

La intensidad defensiva también regreso, y aunque Baskonia tuvo sus oportunidades, el Barça dijo basta. Fue Clyburn, la estrella del partido (más de uno diría que de la temporada), quien puso la sentencia con dos mates a placer y una canasta de media distancia como mandan los cánones del baloncesto. Así se cierra la semana perfecta de Orellana, con tres victorias para un Barça que quiere pensar en grande a partir de ya. Ahora sí, empieza la segunda era de Xavi Pascual.

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