Los 26 goles en los 6 primeros partidos de la temporada del Barça reabren el debate sobre si el equipo de Flick necesita un delantero centro
El Barça 3.0 de Hansi Flick ha empezado la temporada como un tiro. Invictos tanto en Liga como en Champions, el conjunto azulgrana todavía no conoce la derrota y cuenta sus victorias por goleadas. 26 goles en los 6 primeros partidos de la temporada hacen del Barça una máquina perfectamente engrasada que asusta a todo el viejo continente.
Con la salida de los dos delanteros centros de los que disponía Hansi Flick en plantilla, parecía que el ataque blaugrana se quedaría huérfano de goles al no tener esa figura goleadora en sus filas. Nada más alejado de la realidad, sin un ‘9’ puro, estamos viendo la versión más arrolladora de la era Flick. Con diferencia es el inicio más goleador desde que Hansi Flick ocupa el banquillo blaugrana: el equipo suma 8 goles más que el segundo inicio más goleador del alemán al frente del banquillo azulgrana. Estos datos reabren el siguiente debate: ¿necesita el Barça un ‘9’?

Un equipo más dinámico
Antes, la figura de Lewandowski, te aseguraba una gran cantidad de goles a lo largo de la temporada, pero no contribuía tanto al juego colectivo del equipo. La presión asfixiante que ha querido imponer Flick desde su llegada requería de un importante desgaste físico el cual Lewandowski no podía permitirse partido tras partido. A su misma vez, el delantero polaco, era una figura inmóvil en el área rival, por lo que hacía que el resto del ataque también lo fuese. En consecuencia, contribuía a hacer al equipo cada vez más previsible en fase ofensiva.
El técnico germano nos tenía acostumbrados a un inmovilismo en su esquema, que hizo predecible a su equipo la temporada pasada. Ante la falta de esta figura referenciadora, Hansi Flick se ha visto obligado a darle una vuelta de tuerca a su idea. Ha convertido esa necesidad en una virtud. Lo primero a destacar es que cada uno de los jugadores no dudan en presionar y lo hacen de manera ordenada. Gran parte de culpa de esto la tiene la figura de Raphinha como ‘9’, que inicia la presión y anima a los compañeros a hacerlo. Esto ayuda a recuperar el balón cada vez más rápido y a generar más ataques prometedores.
El hecho de que Raphinha no sea un delantero centro al uso y pueda ocupar otras posiciones en el ataque, permite que la línea de ataque sea dinámica. Este dinamismo provoca que las defensas no tengan una figura a la que referenciar y se creen espacios para atacarlos con más facilidad. Los dos pasados años, con Lewandowski, las defensas sí tenían a ese jugador al cual referenciar y los espacios eran muchos más complicados de generar.
A falta de ‘9’, se reparten los goles
Lo que constata esta evolución en la idea de juego azulgrana es que el Barça es cada vez más equipo. La pérdida de una cantidad de goles considerable, parece no haber sido un problema para el equipo. Es el Barça más goleador de Flick y los goles se reparten entre todos los atacantes, incluso algún centrocampista. El máximo goleador, Raphinha, con 8 goles; seguido de Lamine Yamal con 7; Fermín López con 4 y Karim Adeyemi con 3 tantos.
Los 26 goles en 6 partidos son sin duda un inicio esperanzador para el equipo, pero ¿podrá mantener este ritmo goleador y no echar de menos a un ‘9’?

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