La directiva del Barça coincidirá con Mateu Alemany en la boda de Joan Soler tras la reciente vinculación del club con Julián Álvarez.
Joan Soler, directivo del Barça que retomará sus funciones como responsable de la cantera y miembro de la comisión deportiva el 1 de julio junto con Joan Laporta, contraerá matrimonio esta semana en una ceremonia que reunirá a figuras clave. Según Mundo Deportivo, entre los invitados se encuentran los miembros de la actual junta directiva del club azulgrana, que coincidirán en el enlace con Mateu Alemany, actual director deportivo del Atlético de Madrid.
Mateu Alemany también fue director deportivo del FC Barcelona. Llegó en marzo de 2021 como un fichaje clave de la candidatura de Joan Laporta, tras su paso en el RCD Mallorca y el Valencia CF. Durante su etapa en el club azulgrana llegaron futbolistas como Eric Garcia, Ferran Torres, Raphinha, Koundé, Lewandowski, Pablo Torre o Andreas Christensen, entre otros. Su presencia en el enlace matrimonial de Joan Soler responde a la buena relación que establecieron durante su mandato.

Sin embargo, ante este posible encuentro es inevitable pensar en el caso Julián Álvarez. El delantero argentino de 26 años quiere salir del Atlético de Madrid y su gran destino sería el FC Barcelona. Es uno de los perfiles vinculados con el club azulgrana para reforzar la posición de ‘9’, ya que sienten la necesidad de incorporar un delantero centro potente tras la salida de Robert Lewandowski.
Aunque su traspaso no sería nada sencillo. El futbolista tiene contrato en vigor con el Atlético de Madrid hasta 2030 y una cláusula de rescisión fijada en 500 millones de euros. Además, los rojiblancos mantienen una postura firme y se aferran a su posible continuidad como una pieza clave en el equipo. Su intención parece ser blindar al jugador y cerrar la puerta a posibles ofertas.
El FC Barcelona dio el paso y mandó por e-mail a Mateu Alemany una propuesta inicial de 100 millones de euros por Julián Álvarez. Tras esta oferta, el Real Madrid quiso sumarse a la carrera por el delantero argentino y posteriormente lanzó una oferta de 150 millones de euros. Los colchoneros se rieron públicamente en redes sociales de ambos clubes y desmintieron la oferta azulgrana.
Sin embargo, el Barça no parece que vaya a desistir tan fácilmente. Pese a la postura del Atlético de Madrid, el interés de diferentes clubes y la complejidad económica, no le quita los ojos de encima. Y, en un ambiente cargado de alegría y amor como una boda, quizá sirva para calmar las aguas entre los dos clubes y consigan reducir las diferencias. Al fin y al cabo, el jugador quiere vestir la camiseta azulgrana y el club quiere fichar un delantero centro como él.
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