La nueva canción de campaña de Joan Laporta parece solo un himno para animar al barcelonismo, pero en realidad esconde algo más. Bajo el lema Defensem el Barça, el candidato introduce un guiño directo a su pasado para conectar con la memoria emocional de los socios.
Ens hem emocionat escoltant la banda sonora que ens acompanyarà durant la campanya 🎶
Ha nascut per transmetre la il·lusió i la força que tenim. Estem segurs que es convertirà en una de les cançons de les nostres vides ❤️
Defensem el Barça, @eduestevemusic #DefensemElBarça pic.twitter.com/pegQnXOV7g
— Defensem el Barça (@defensemelbarca) February 17, 2026
La precampaña electoral del FC Barcelona ha arrancado con un movimiento bastante peculiar: una canción. Joan Laporta presentó su sede electoral junto a un tema musical con el mismo nombre que su candidatura, Defensem el Barça. El objetivo es claro: no hablar solo de gestión, sino de sentimiento.
La pieza, cantada por Edu Esteve, se plantea como un himno de unidad y orgullo culé. Más que explicar propuestas concretas, intenta reforzar la idea de identidad del club y la necesidad de protegerlo. De hecho, la propia candidatura la define como un “himno de unidad, orgullo y compromiso con el futuro del club”. Es decir, un mensaje pensado para emocionar antes que para convencer con números.
Pero lo realmente interesante está en la letra. Si se miran las primeras frases, forman un acróstico que dice “al loro”, la frase más famosa de Laporta cuando era presidente. No es casualidad. Aquella expresión quedó asociada a una etapa de éxito deportivo, así que el guiño funciona como recordatorio indirecto: si entonces fue bien, ahora también puede volver a pasar.
Estrofa de la canción:
Anem endavant,
L’escut ens guia el camí.
L’afició defensant,
Objectiu: guanyar el partit.
Reforça’m
Orgull etern pel club.
Aquí aparece la clave de la estrategia. Laporta no promete títulos de forma explícita, pero sí los sugiere a través del recuerdo. La campaña apela más a la nostalgia que al programa. En vez de explicar qué hará, intenta que el socio piense en lo que ya ocurrió durante uno de sus anteriores mandatos.
Además, el formato musical encaja perfectamente con las redes sociales. Un himno se comparte, se canta y se recuerda; un plan económico no. En campañas actuales, especialmente en clubes tan emocionales como el Barça, eso pesa mucho. El votante no siempre decide por cifras, sino por confianza y sensaciones.
En resumen, la canción no es solo marketing. Es un relato. Laporta busca vincular su nombre a la época dorada del club sin decirlo directamente. Más que pedir el voto, intenta despertar un recuerdo. Y en el fútbol, la memoria suele ser tan importante como los resultados.

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