Los de Hansi Flick dependen de sí mismos en la última jornada tras el triunfo en Praga, pero el gol average y varios duelos directos marcarán su destino europeo
El Barça afronta la última jornada de la fase Liga de la Champions League con un objetivo claro, entrar entre los ocho mejores y sellar el pase directo a los octavos de final sin tener que pasar por el temido ‘play off’. La victoria ante el Slavia de Praga ha reactivado las opciones azulgranas, que ahora dependen de sí mismos para cumplir el objetivo.
Con 13 puntos, el equipo de Hansi Flick se sitúa noveno en la clasificación, en una zona comprimida al máximo y con varios rivales directos compartiendo puntuación. Un escenario de máxima tensión en el que cada gol puede marcar la diferencia.

Ganar y, si es posible, golear
El primer requisito es innegociable: el Barça debe ganar al Copenhague en el Spotify Camp Nou. Pero no solo eso. En un contexto de igualdad extrema, el goal average puede resultar decisivo, por lo que los azulgranas afrontarán el duelo con la necesidad de marcar el máximo número de goles posible.
Ahora mismo, el balance del Barça es de +5, un registro inferior al de algunos rivales directos como el PSG (+10), el Newcastle (+10) o el Chelsea (+6). Por detrás aparecen el Sporting (+5), el Manchester City (+4), el Atlético (+3) y el Atalanta (+1). Ocho equipos en apenas un suspiro.
Un duelo clave que favorece al Barça
Uno de los factores que juega a favor del conjunto blaugrana es que PSG y Newcastle se enfrentan entre ellos, lo que garantiza que al menos uno de los dos perderá puntos. Incluso un empate beneficiaría al Barça, siempre que los de Flick hagan los deberes en casa.

Una auténtica jornada de transistores, con múltiples combinaciones posibles y la sensación de que el Barça tiene una oportunidad real de colarse entre los privilegiados.
Si los resultados acompañan, el Barcelona no solo podría meterse en el Top-8, sino incluso alcanzar o superar a equipos como Liverpool y Real Madrid, ambos con 15 puntos, o al Tottenham, que suma 14. Un premio extra para un equipo que ha ido creciendo con el paso de las jornadas.
Confianza en el momento del equipo
El triunfo en Praga, con un gol decisivo de Dani Olmo, ha reforzado la sensación de que el Barça llega a tiempo a la cita clave. Las cuentas están claras: ganar y mirar de reojo al resto de campos.
Con un 87,3% de probabilidades de clasificarse directamente según las simulaciones, el Barça depende de sí mismo para evitar el camino largo y asegurar su presencia entre los dieciséis mejores de Europa con un billete directo.

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